domingo, 11 de noviembre de 2012

UNA MIRADA DEL PASADO

         

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      ¡Otra copa, guuuapa!

¿Por qué me tienen que tocar a mí todos los imbéciles?                                                                                                                             
Se preguntaba Sara al tiempo que le servía la copa al susodicho.                                                                                   
El día como otros muchos comenzó muy temprano, tanto que tan solo consiguió dormir un par de horas tras su agotadora jornada de trabajo del día anterior y desde entonces se encontraba colocando y limpiando la  vivienda donde residía. Tras la pertinente ducha y un frugal desayuno, encaminó sus pasos hacia la residencia geriatría de la ciudad donde realizaba sus practicas, sin ningún tipo de remuneración buscar a los abuelos para ponerlos en forma con una suave sesión de gimnasia. De aquí salía hacia el medio día para comer en su domicilio, terminar de recoger ropas y de más enseres dejados del día anterior sin colocar, para tras una pequeña siesta, al atardecer dirigir sus atormentados pies hacia el pequeño bar situado en el paseo marítimo. Este era regentado por un tio suyo desde hacia bastante tiempo y aquí lo mismo ponía copas, que barría, que fregaba que ponía música y en fin todo lo que el local exigiera.                                                                            
 Los últimos días, un pensamiento mortificaba su mente sin freno alguno, la mirada de unos ojos azules  como el mar de su adorada tierra. La mirada pertenecía a un extraño que llego a última hora de la noche, le pidió una copa y en el más absoluto silencio se tomo esta, mientras observaba el trajinar de ella con los vasos de un lado al otro de la barra, de manera furtiva. Al pagarle este la miro a los ojos dulcemente mientras le decía. 
   -Gracias Sara....aunque tu mirada no recuerde la mía.                                                                                                 
 Acto seguido se marcho como una leve y cálida brisa de septiembre, envolviéndola con la mirada. Antes de que Sara pudiera reaccionar, este se había evaporado como el humo de un cigarrillo, quedando la duda y la 
pregunta en los labios humedecidos por el agua recién tomada por esta.                                                                     
 Las siguientes noches tras la barra, su mirada barría el local de manera incesante, buscando con una cierta desesperación al extraño de ojos azules, al compás del martilleo de la frase por este, dicha en su despedida    
Cuando se acostaba en la soledad de su habitación, el mismo sueño se repetía de manera incesante, embriagadora y cautivadora, dulce y sensual como el beso robado a un amor imposible. Un cálido placer recorría su cuerpo para despertar de manera agitada y sobresaltada.                                                                                           
A la semana justa del incidente, un periódico termino entre sus manos de manera fortuita, hojeando este con desgana y sin prestarle mucha atención. Hacía la mitad de este una fotografía en particular le llamo la atención, por lo aparatoso del accidente en ella reflejada. Se contaba al margen de esta la noticia de la muerte de un individuo en una colisión un tanto dudosa y con una explicación difícil de asimilar, puesto mas parecía un suicidio que un accidente. Tanto el ocupante como el vehículo iban indocumentados, habían comentado los agentes que asistieron en un primer momento a los periodistas que pidieron una primera valoración del suceso. Bajo la noticia otra fotografía del conductor fallecido. El impacto que recibió Sara al ver la imagen y en ella esa mirada fue brutal, en tanto un recuerdo luchaba en su cerebro por salir a flote.                                                    
  Aturdida entro en su habitación de manera casi mecánica e inconsciente, sacando una vieja caja de madera, ajada y de aspecto bastante antigua. Esta perteneció a su abuela y la guardaba con cariño como recuerdo en el altillo. La deposito sobre la cama como si de la mas preciada joya se tratara abriéndola con una cierta aprensión y rebusco entre su contenido, hasta encontrar un pequeño anillo de plata, abollado y ennegrecido por el paso del tiempo. Lo tomo entre sus manos con delicadeza, para limpiarlo con un cierto esmero y poder ver la inscripción en le interior de este. Una lagrima solitaria de dolor, rodó por su mejilla al leer el nombre allí inscrito.                                                                                                                                            
        JOSE                                                                                                                                                                            
  Este era el nombre de la persona de la mirada de ojos azules como el mar, era el niño que una tarde de verano le prometía amor eterno, eran dos niños naciendo al amor.
     

martes, 6 de noviembre de 2012

                                              EL DÍA DE CUMPLEAÑOS                                                                                                                                      
                                                                                                                                                                                                     
    Tras los cristales la mañana se adivinaba heladora pese al sol que asomaba por el horizonte.Una capa de nieve cubría tejados,coches así como gran parte del suelo por la corta pero fría llovizna de la noche anterior.
   Ana miraba con semblante serio hacia el parque situado frente a su casa,ensimismada en sus pensamientos 
y valorando el día que se le venia encima.La negativa por respuesta de dos de sus mas queridas amigas, a asistir a una pequeña celebración con evasivas poco acertadas,la llevaron a una pequeña pero intensa desolación,pues había planeado hasta el mas ínfimo detalle.Así mismo,su jefe la tarde anterior le comunicó que seria despedida en el plazo de quince días, por una reestructuración de plantilla y de la cual nada se comento entre los pocos trabajadores ni antes, ni después de salir del trabajo.                                                                       
       Se dirigió al baño para darse una ducha que alejara los malos augurios de su cabeza,con paso cansino 
e inseguro,agobiada y sin saber como reaccionar ante tanta desilusión en tan poco tiempo.                               
       Con el pelo húmedo aun se vistió con desgana,unos vaqueros muy ajados por el uso,así como una camiseta de la misma época.Volvió al baño y terminó de secarse el cabello,negro y con corte  masculino dado a la poca cantidad que que tenia y al poco tiempo que le dedicaba.Una rebeca gruesa de lana , un abrigo y unas botas con poco tacón componían el resto de su vestimenta.                                                      
         Al salir a la calle justo en la entrada, una rosa fresca y preciosa parecía querer darle los buenos días;
se agacho y tras recogerla, se la llevo a la nariz para oler su dulce fragancia al tiempo que una mueca marcaba su bello rostro.Con paso desganado marcho hacia la oficina,saboreando el paisaje que se vislumbraba ante ella,con arboles cuajados de blanca e inmaculada nieve y niños que jugaban lanzándose bolas de estas.La gente en su mayoría parecía feliz pese a la gélida temperatura y cuando se cruzaba con alguien conocido una sonrisa asomaba a sus labios.                                                                                                              
       Una vez llegada a la puerta de su trabajo,empujo esta con desgana,al tiempo que una bocanada de aire cálido la envolvía.Había algo que no le cuadraba y era el silencio reinante que presidia la estancia.Tras quitarse el abrigo se dirigió al despacho del director encontrándose este vacío y con la luz apagada como otras estancias,por lo que camino hacia la sala de juntas que era la única que le quedaba por revisar.               
    Al abrir la puerta un coro de voces la recibía con gran alborozo y parabienes,desde su jefe hasta sus dos amigas del alma, así como el resto de empleados.Se confabularon para darle una sorpresa merecida y por todos aceptada,pues aparte de ser la mejor trabajadora,como persona tenia todo lo que cualquiera podría desear.Su jefe y director de la empresa,le comunico que eso de ser despedida era un pequeño engaño y por tanto falso,al contrario quería ascenderla por los servicios prestados.Sus preciadas amigas se abrazaron a ella con todo el cariño que puede demostrar solo las personas que te quieren de verdad,al tiempo que le obsequiaban con sus presentes.                                                                                                                    
         El día comenzó gélido,pero terminaría cálido como un día de dulce Primavera.

domingo, 4 de noviembre de 2012

Una amiga de verdad


Eran las cinco de la mañana cuando sonó el despertador. Tenía los músculos entumecidos. La postura en la cama de mi camión durante toda la noche, me obliga, en un acto reflejo, a estirarme como buscando crecer en pocos segundos lo no conseguido durante años. La humedad por la lluvia persistente a la que el día anterior fue sometido mi cuerpo, es otro de los ingredientes para este intenso dolor de espalda.
Entonces me llegan en un aluvión de recuerdos, tu imagen, la conversación larga e intensa, así como el momento de nuestro encuentro. Bajaste del tren con tu sonrisa franca avanzando hacia mí. Era la primera vez que nos veíamos, pero fue tanto lo conversado por mensajes, que parecía conocerte mejor que tu a ti misma. Hoy día la tecnología nos permite hacer amistades tan fuertes, con alguien que se encuentra a cientos de kilómetros, que las distancias no importan. Nos saludamos y una cafetería cercana nos sirvió de refugio ante el intenso aguacero que azotaba la ciudad desde tempranas horas.
Como si dos familiares, que durante un largo periodo de tiempo no hubieran tenido ningún tipo de contacto, nos mirábamos, al mismo tiempo que nos contábamos nuestras andanzas. Obviábamos los problemas que cada cual tenía en esos momentos, pues era un momento solo de felicidad por la reunión de dos personas tan distantes entre sí. Cada persona se suele hacer una idea preconcebida de otra, a la que solo conoce por fotografías y alguna conversación, pero tú sobrepasaste de largo mis expectativas, como cada una de las personas que conformaban este pequeño pero tan intenso grupo. Mi trabajo me facilita conocer a personas por todo el territorio nacional y la fortuna o el devenir de los acontecimientos quiso que fueses la segunda en conocer, aunque es como si en realidad fueras la primera debido a que el primer encuentro no pasó de unos pocos minutos. Aunque como antes comenté, los problemas de la vida los dejamos aparcados a un lado, pero me intrigaba tu mirada, con una tristeza infinita alojada en ella, una melancolía que dolía solo al verte. No quise preguntarte y cuando me marché, un recuerdo de placer y dolor se alojaba en mi corazón, una mezcolanza de sentimientos difíciles de explicar. Me hice algo así como una promesa interna y la cual trataría de llevar hasta el final. Conocí personalmente a una persona que no merecía llevar esa carga tan cruel y tan en silencio.

sábado, 3 de noviembre de 2012

mensaje de presentación

Hola, ¿Que tal? Acabo de crear este blog, donde intentaré ir contando mis vivencias y todo lo que se me vaya ocurriendo. De momento no me exijáis mucho porque soy nuevo en esto. Poco a poco espero ir mejorando y que disfrutéis con mis historias.